La Oficina Anticorrupción extendió hasta fines de julio el plazo para que funcionarios nacionales presenten sus declaraciones juradas, originalmente vencía el 31 de mayo. La medida beneficia casos como el de Manuel Adorni, vocero presidencial, y Carlos Frugoni, funcionario de Obras Públicas, ambos con irregularidades detectadas.
Carlos Frugoni, con trayectoria en gestión pública desde el macrismo, omitió declarar ocho propiedades en EE.UU. valuadas en unos 150 mil dólares cada una, totalizando cerca de 2 millones de dólares en patrimonio no declarado. Reconoce el error y promete rectificar, pero ya fue sancionado previamente en la Ciudad de Buenos Aires por omisiones similares cuando dirigía AUSA durante 14 años.
Panelistas y invitados como Graciela Ocaña y Karina Banfi critican el descontrol de controles, dependencia de la OA del Ejecutivo y falta de intimaciones automáticas. Señalan que omisiones configuran delito, posible lavado o evasión impositiva vía ARCA, y cuestionan si Frugoni puede seguir como funcionario pese a inhibiciones previas.
La prórroga genera sospechas de olvidos intencionales ante escrutinio mayor este año; Ocaña propone independencia para OA, recordando proyectos fallidos en Congreso para evitar complicidad gubernamental.