Las familias argentinas enfrentan una morosidad alarmante en deudas, con créditos personales llegando casi al 14% según datos duros del Banco Central, superando los 90 días de atraso. Esta cifra viene aplanada pero ahora sube, reflejando el agotamiento del ahorro previo.
Los créditos con tarjetas de crédito muestran un 11,6% de morosidad, mientras el promedio general alcanza el 11,2%, tirado hacia abajo por prendarios e hipotecarios. El gobierno presenta datos de encuestas como baja de pobreza, pero estos indicadores duros muestran la incapacidad para afrontar deudas.
La situación empeora la endeudamiento familiar en medio de la crisis económica.