Un lobo solitario llamado Cole Allen, ingeniero con máster, intentó asesinar a Donald Trump en una cena de gala del Hotel Hilton con 2500 invitados, incluyendo periodistas, vicepresidente Vance y primera dama Melania; el atacante, hospedado en el hotel con escopeta, revólver y cuchillos, disparó en el último perímetro de seguridad y fue reducido tras herir chaleco de agente.
Andrés Repeto analizó el atentado fallido como obra de un hombre sin antecedentes, profesor del mes y creador de videojuegos, que eludió controles en un salón inmenso; Trump descartó Irán, llamó al agresor "persona muy enferma" y enfatizó unidad nacional en conferencia de prensa, rodeado de periodistas de gala, evitando aprovechamiento político pese a tensiones con medios.
Imágenes muestran a Trump y comitiva agachados o gateando hacia salidas, con mujeres como Melania quedando atrás; Repeto destacó la surrealidad, el acceso fácil a armas en EE.UU. y cómo Trump justificó los atentados por su "impacto" comparándose con presidentes históricos asesinados, en contexto de polarización preelectoral.
El analista subrayó fallas de seguridad pese a planificación del atacante, pero resultado positivo por detención rápida, y el mensaje de Trump sobre estar "unidos" como lo más relevante en momento álgido político.