Joaquín Levington protagonizó una mesaza política picante sin Mirta Legrand, donde confrontó a Manuel Adorni y José Luis Spert por casos de corrupción y vínculos con narcotráfico, recordando cómo un candidato como Esper fue corrido tras defender a un narcotraficante y terminar llorando ante la Justicia.
Levington cuestionó la desproporción en investigaciones, comparando la situación de Cristina Fernández de Kirchner, condenada pero reelegida en 2019 pese a conocidas causas de corrupción, con otros políticos que acumulan causas post-elección, y criticó la hipocresía generalizada al defender vínculos negados como contratos con acusados en EE.UU.
El panel debatió el récord de 1.900 preguntas sin responder de Adorni, sus propiedades emergentes en seis meses, vacaciones y propiedades, mientras el gobierno lo sostiene pese a escándalos, y cuestionó la credibilidad de políticos en general, rechazando la postura cínica de no creer en ninguno.
Extendieron la crítica a la crisis en los tres poderes del Estado con payasadas en Congreso, Ejecutivo y Judicial, instando a enfocarse en ideas sobre personas, y notaron reacción en votantes de Milei por el caso Adorni, que contradice la campaña anticorrupción, sumado a revelaciones de su pasado como pretendiente a sindicalista de Rapipago.
Sheila Bilker reportó un piso del 35% de imagen positiva para Milei, estable hace tres meses, en un contexto de frustración por internas y estafas morales.