Laura Foresti contó que empezó a pintar en pandemia como licenciada en recursos humanos hiperactiva encerrada, creando cuadros para su hogar que expuso en redes y generaron ventas masivas.
Se inspiró en artistas como Natalia Camenforte, con quien conectó telefónicamente tras admirarla en sorteos de Instagram, formando una amistad generosa y motivadora.
Destacó la energía entre colegas mujeres poderosas y el flujo creativo durante cuarentena.