Jorge Ronia Castro denunció que sus apoderados le robaban, como en Sudáfrica donde el contrato decía 350 mil dólares pero querían pagarle solo 50 mil, y él cobró los 300 mil tras confrontarlos.
Explicó que sin apoderados organizaba sus propias peleas con 15 mil personas en Salta y se quedaba con todo el dinero, comprando casas para él y sus hijos.
Aseguró que no ganó un millón de dólares siendo campeón mundial porque los managers se quedaban el 30% y hablaban en inglés o francés para ocultarlo.