Ignacio muestra su Mazda RX-7 FC de 1991, modelo icónico de segunda generación serie 5 con motor rotativo Wankel sin pistones ni cigüeñal, que acelera rápido como una moto y emite un sonido único.
Es versión aspirada de tracción trasera, roja, manual de quinta, liviana con 165 caballos, equipamiento full como control crucero, aire, techo solar, butacas deportivas y llantas originales.
La compró con solo 97.000 km para usarla de fin de semana, prefiere mantenerla original sin turbo para menos problemas, aunque tienta tunearla.
Destaca su potencia arriba en revoluciones y la compara con autos modernos, ideal para disfrutar sin sumar kilómetros.