Hudson lanzó la línea Terraplane en 1933 como auto económico en la Gran Depresión, con récord de relación peso-potencia hasta 1951, innovaciones como tren delantero semi-independiente y suspensión trasera.
La unidad en Argentina es una de 14 en el mundo, pieza única restaurada a nuevo con detalles de fábrica, cedro interior, ruedas originales, capota convertible y motor seis cilindros a 6 volts.
Eje delantero bipartido y suspensión semi-independiente de primeras series 1933, pese a papeles de 1929 por imprecisiones registrales. Aún no exhibida públicamente, podría destacar en Autoclásica.