Hijos de víctimas de la RAF (Fracción del Ejército Rojo), terrorista de extrema izquierda fundada en 1968, reviven asesinatos como el fiscal Siegfried Buback en 1977, donde murió chofer Georg Bursta, padre de Sabine Reichel.
Sabine Reichel narra vacío por su padre, asesinado con Buback; abuelo se suicidó años después. Otros como Andreas von Mirbach y Ari Kranenburg evocan pérdidas infantiles. Georg trabajaba en Fiscalía Federal, ignorando riesgos pese a amenazas a jefes.
Esposa de Georg buscó noticias tras atentado, sin saber gravedad; familia sufrió múltiples golpes, con Bursta falleciendo días después. Víctimas "olvidadas" yacen en cementerio de Ettlingen.