El programa Transición 2030 abrió debatiendo el déficit mundial de petróleo alertado por el Fondo Monetario Internacional debido a la guerra en Medio Oriente, que afecta el mercado energético global.
La conductora Cata Delía presentó el potencial argentino en transición energética, con reservas en Vaca Muerta, eólica, solar e hidroeléctrica, en medio de una emergencia climática evidente por olas de calor y desastres como inundaciones en Guadalupe River.
En entrevista, Daniel Dreysen, director de Aleph Energy y ex secretario de Planeamiento Energético, explicó que el conflicto bloquea el 20% del petróleo y gas licuado por el estrecho de Hormuz, elevando precios y generando inflación, recesión y presión para una guerra corta.
Para Argentina, ahora exportadora neta gracias a Vaca Muerta —desarrollada como política de Estado pese a crisis—, la guerra trae más dólares (14 mil millones proyectados), buffer en nafta de YPF que limitó subas al 24% vs 36% en EE.UU., mayor riesgo país pero oportunidades como proveedor seguro para Europa y Asia, y rol en electrificación global e IA.