Franco Colapinto protagonizó un evento masivo en Palermo con 500 mil a 600 mil personas acampando, disfrutando shows de La Sole, Bizarrap y apariciones de futbolistas como Paredes y Mentiel. El piloto firmó autógrafos por más de una hora, saludó disfrazado y mostró drift, sin banderas políticas ni incidentes pese a solo 200 policías.
Panelistas elogiaron su carisma humilde y meritocracia, contrastándolo con críticas pasadas a Reutemann o Messi. Destacaron cómo redes sociales y apoyo de influencers lo catapultaron desde karting a Fórmula 1, uniendo familias de todas edades en pasión automovilística federal como TC.
Cocho López, entrevistado en vivo, lo presentó como representación de jóvenes pilotos argentinos sin grandes capitales, gracias a magia de redes. Comparó con Fangio, Reutemann y otros, subrayando soledad del automovilismo y rol de Bizarrap en visibilizarlo para sponsors.
El evento mostró cohesión social dividida políticamente, con Colapinto como figura limpia que une sin ideología, elevando al automovilismo ante jóvenes y posicionando Argentina en F1 global.