Fans de Franco Colapinto continúan haciendo fila en Plaza Italia de Palermo, con historias de sacrificio y pasión: llegaron desde las 5 de la mañana desde Tortuguitas, Quilmes o Catamarca tras 16 horas de viaje.
Familias enteras, padres con hijos, tíos con sobrinos y madres tímidas acompañan la euforia; una moza llegó sin dormir tras trabajar, una niña cosió un gorro con autito para su hijo, y un fan de Catamarca lo bancó desde el primer día como futuro campeón del mundo.
Anécdotas emocionales incluyen abrazos a las 4 de la madrugada cuando Colapinto pasó a Gasly, cábala familiar viendo carreras, y códigos de conducta para portarse bien y traer F1 de vuelta a Buenos Aires en 2027 u 2028.
El panel destaca la pasión argentina como prueba para un Gran Premio en el Gálvez, con MotoGP ya confirmado para el año próximo; se confirma que Franco Colapinto ya llegó al lugar en camioneta y se prepara para el Roadshow con monoplaza F1.
Expectativa de fiesta total con orquesta sinfónica, ruido del V8 a 40 cuadras y prohibición de heladeras, pero permitida comida y mate.