Fans de Franco Colapinto protagonizan un desmadre en el ingreso a Plaza Sicilia en Palermo: la fila organizada se desmoronó con miles corriendo al abrir las vallas, poca seguridad y sin cacheos efectivos por la masividad, aunque apelan al buen comportamiento en esta zona pública para el Roadshow.
Entrevistas revelan pasión extrema: familias de Córdoba denuncian estafas de Viagogo por entradas no enviadas pese a pagar 800 mil pesos más comisión, un niño kartista de Córdoba sueña con Fórmula 1, una nena de 5 años Noa Pérez Latorre diseña su logo y casco, abuelos tímidos de José León Suárez, fans sin dormir post-cumpleaños y seguidores de Ayrton Senna que gritan puntos de Colapinto como goles.
Críticas a la organización por demoras y falta de control, pero euforia por el sonido de motores que se escucha a cuadras y esperanza de traer F1 a Buenos Aires o el Gálvez, mostrando pasión argentina; reporteros desde accesos reportan empujones en fan zones pagas y ansiedad creciente.
Se espera capacidad para 80 mil en la plaza gigante frente a Avenida Sarmiento, con gradas pagas al otro lado; Franco ya está en sitio preparando la fiesta que inspira con su autenticidad a sus 22 años.