El debate en Versus compara impactos ambientales entre libro en papel y e-book, destacando que un e-reader genera 168 kilos de CO2, equivalente a 22 libros, pero se amortiza tras leer 30 libros.
El papel requiere 10 litros de agua por hoja y millones de libros multiplican el consumo, mientras el e-reader usa 79 litros una vez y dura 10 años almacenando 3.500 libros. Los libros físicos duran siglos, se prestan y son biodegradables, aunque la tinta tarda 450 años en degradarse.
El e-book implica servidores e internet con impacto adicional, pero su pantalla e-ink es mate como papel. La conclusión es que depende del uso: e-book gana si se lee mucho, papel si poco, priorizando maximizar el uso de lo existente y el tacto romántico del libro físico.