Más de un millón de personas desplazadas por ataques israelíes en Líbano se refugian en instalaciones gubernamentales al límite. Iniciativas privadas como el antiguo Palacio de Justicia de Sidón albergan a 400 personas del sur y Beirut.
James Abusager, libanés peruano, adapta el edificio con apoyo de amigos y diáspora. La familia de Ali, director de secundaria, perdió casa y apartamento. Otro refugio en antiguo mercado de carne de Beirut acoge a más de milen desplazados.
Voluntarios como María Dao coordinan enfermería y distribución de comida. Iniciativas en aparcamiento Hamra de Imane Asaf reparten ayuda autofinanciada con reciclaje. La solidaridad libanesa cubre vacío de ayuda internacional limitada.