La Nacion + sociedad Resumen de la semana

Comunidades indígenas de Salta viven desnutrición, inundaciones y suicidios juveniles

Tensión: intercambio (25°) Sesgo: crítico (-50) Eje político: Centro Izquierda

En Santa Victoria Este y otras zonas de Salta, comunidades indígenas como chorotes, chirupis y huichis enfrentan inundaciones repetidas del río Pilcomayo, desnutrición infantil extrema y aislamiento por caminos cortados. Familias evacuadas superan las 580 personas en centros como la escuela de Curvita, pero muchos prefieren mojarse en la ruta ante la escasez de comida y baños colapsados en los albergues. Mujeres y niños huyen mientras hombres cuidan pertenencias, con ayuda provincial insuficiente para 300 familias.

La falta de infraestructura agrava las crecidas, con cuatro inundaciones en años recientes que destruyen viviendas y dejan a residentes sin agua potable ni servicios básicos. Jóvenes huichis en Coronel Juan Solá (Morillo) sufren hambre diaria, deserción escolar por discriminación y falta de recursos, y un alto consumo de alcohol, marihuana y nafta inhalada que lleva a 17 suicidios en cuatro años, incluyendo quemaduras y ahorcamientos.

Testimonios revelan niños consumiendo drogas desde los 6-8 años en las calles, naturalizando la adicción como escape a la pobreza extrema. ONGs y voluntarios reparten donaciones, promueven huertas y centros Nanum para conectividad digital, buscando espacios recreativos y laborales que eviten el consumo y fomenten sueños, en un contexto de estigmatización cultural y ausencia estatal.

Expertos destacan la necesidad de intervenciones integrales en educación, salud y seguridad, ya que hospitales locales derivan casos graves sin salas de internación. La solidaridad local surge, pero advierten que en meses nadie recordará las pérdidas, exigiendo viviendas dignas lejos del río.