En el programa preparan un helado casero de limón súper sencillo con solo tres ingredientes principales: un pote de leche condensada, dos limones y 200 gramos de crema de leche para batir, más dos cucharadas de azúcar.
Rallan la cáscara de los limones evitando la parte blanca amarga para obtener la ralladura que aporta el sabor intenso, exprimen el jugo y lo mezclan con la leche condensada que endurece rápidamente por la acidez. Baten la crema de leche fría con un poco de azúcar hasta obtener una textura aireada a tres cuartos de punto, incorporan la mezcla de limón con movimientos envolventes para no perder aire y logran una crema espesa y cremosa.
Vierten la preparación en un recipiente, agregan opcionalmente trozos de chocolate o frutos rojos, y la llevan al freezer por tres o cuatro horas hasta que adquiere la cremosidad perfecta. Luego degustan el helado destacando su textura imponente similar a un lemon pie helado, ideal para la noche.
Explican trucos como usar crema con al menos 35% de grasa, equiparar densidades antes de mezclar y que la leche condensada previene la cristalización gracias a su alto contenido de azúcar.