Más de 2.180 venezolanos han salido de Chile desde diciembre de 2025 tras victoria de José Antonio Kast, quien promete intensificar deportaciones de irregulares vinculados a criminalidad, con vuelos, buses y expulsiones por delitos como robo e infracciones a drogas.
Inmigrantes como Orlandis, venezolana legal en Santiago, sienten presión por "unos pagan todos", pese a no ser prioridad de regreso. Sin relaciones diplomáticas con Venezuela, miles sin pasaporte no pueden repatriarse fácilmente, frustrando expectativas con Trump y Maduro.
75 mil órdenes de expulsión pendientes priorizan convictos; Piñera y Boric deportaron miles antes, pero Kast acelera ordenamiento migratorio sin anunciar fechas por seguridad.