Chiche organiza almuerzo solidario con diez niños carenciados de un merendero y club en José León Suárez, donde padres contradicen estadística UCA de 6 de cada 10 pobres al afirmar que todos los chicos son pobres por falta de comida adecuada.
Los niños comen milanesas, fideos y puré, pero padres metalúrgicos, albañiles, empleadas domésticas y vendedores ambulantes relatan que salarios de un millón cien pesos mensuales o 30 mil diarios no alcanzan; dividen pastillas para fiebre, truequean ropa y comida en ferias barriales, y dependen de comedores ya que cortaron planes como Potenciar Trabajo y bolsones escolares.
Familias de Eva Duarte describen guisos diarios, carne quincenal, ropa usada pasada entre hermanos, y grupos de WhatsApp para canastas compartidas o insulina; rechazan idea de planes como causa de pobreza y destacan esfuerzo para no dejarlos sin comer pese a indigencia.
El conductor cuestiona si comen todos los días y van sin hambre a dormir, pero respuestas revelan restricciones extremas, ausencia de viandas escolares y regreso del trueque por crisis económica.
Se menciona suspensión de ayuda estatal previa y que 10 de 10 chicos necesitan merenderos dos veces por semana para no pasar hambre.