El 26 de abril de 1986, el reactor 4 de Chernóbil en Ucrania estalló durante una prueba de seguridad por negligencias técnicas y errores humanos, liberando humo con plutonio, cesio e yodo 400 veces más potente que Hiroshima. La URSS ocultó el desastre 36 horas, sin evacuar Pripyat con 50.000 habitantes.
La nube radioactiva contaminó Europa: Italia, Polonia, Finlandia, Grecia, Belarus, Ucrania y Rusia. Murieron 30 inmediatamente por radiación aguda; cáncer de tiroides se multiplicó en niños, con 4.000 muertos en 20 años según OMS. Liquidadores descontaminaron bajo presión de Gorbachov.
Consecuencias: resquebrajó URSS, frenó nuclear en Europa (Italia cerró todas en 1990). En 2011, Fukushima repitió fallos. Hoy, crisis energética revive debate nuclear ante riesgos en Ucrania e Irán.