Se cumplen seis meses del acuerdo de cese al fuego entre Israel y Hamas, pero los bombardeos israelíes continúan y han causado más de 780 muertos según el Ministerio de Sanidad de Gaza. El periodista Ramia Boujamouz reportó desde Gaza que el alto al fuego es solo "tinta sobre papel", con bombardeos diarios y masacres constantes.
La ayuda humanitaria es insuficiente: solo entran 200 camiones diarios en lugar de los 600 prometidos, la mitad del sector privado con precios 10 a 20 veces más altos. Más de un millón de personas viven en tiendas de campaña en una situación catastrófica.
Israel financia milicias anti-Hamas en la zona amarilla ocupada, como la familia Abu Shabab en Rafá, extendidas por Gaza. Estas milicias reciben armas, comida y dinero, generando enfrentamientos diarios con la policía y brigadas de Hamas, vistas como colaboracionistas por la población.
El objetivo israelí es provocar una guerra civil en Gaza para debilitar a Hamas, que sigue gobernando pese a su debilitamiento militar. Boujamouz advirtió que estas milicias no acabarán con Hamas y agravan la inestabilidad.