Florencia Ayse presentó su serie Home Food Home, autorretratos hechos con su propia sangre sobre papel que mutan al oxidarse, explorando experiencias intrafamiliares en familias modernas sin figuras paternas tradicionales.
La artista explicó que el bioarte captura la fluidez de la sangre y genera interés en coleccionistas por su evolución. Luego, Natalia Camenforte defendió el arte abstracto como técnica compleja con sustento, no manchas sin sentido, y relató su mural de 5 por 5 metros completado en menos tiempo del esperado.
Laura Foresti, hiperrealista, cuestionó el estigma de que la abstracción es fácil y destacó cómo la cuarentena impulsó su creatividad. Verónica Valenti compartió anécdotas de pandemia que reactivaron su arte como hobby exitoso vía Instagram.