En barrios populares del conurbano, el 42% de los jóvenes de 19 a 24 años abandonó la secundaria, según datos del Centro de Acción Social (CIAS). Un tercio lo hace para trabajar, seguido de conflictos familiares, embarazo, cuidado de hermanos y consumos problemáticos, agravados por la crisis económica.
Entrevistas callejeras revelan historias de adolescentes que dejan la escuela a los 16-18 años por necesidad laboral: vendedores ambulantes de plantas o churros ganan 50-60 mil pesos diarios para sobrevivir, pagar telo o alimentar familias, pero se arrepienten al ver que el título es requisito para empleos formales como McDonald's o fábricas.
El 80% de menores de 18 años en estos barrios empezó a trabajar antes, muchos desde los 15, combinando estudio y changas sin éxito. Jóvenes como padres priorizan ingresos inmediatos sobre educación, pese a reconocer su valor futuro, con salud mental afectada: 60% ansiedad en mujeres, 40% en hombres, 20% adicciones.
Panelistas destacan que la decisión es individual pese a consejos familiares, cuestionan rol de escuelas en retención y advierten que sin secundario quedan fuera del mercado formal. Problema estructural provincial y nacional, no resuelto con más presupuesto rápido.