En Letonia, Lituania y Estonia, miles de voluntarios entrenan fines de semana en simulacros militares realistas, como rescate de heridos y tiro en bosques, ante amenaza rusa en frontera OTAN.
Fuerzas como Liga de Defensa de Estonia (30.000 miembros), Guardia Nacional Letonia (10.000) y Unión de Fusileros Lituania (18.000) preparan peor escenario post-Ucrania, con raíces desde 1918.
Enfermeras como Yolanta Eriksone enseñan primeros auxilios en hospitales soviéticos abandonados, destacando brutalidad medicina militar. Patriotismo fuerte por historia de ocupación soviética motiva a civiles diversos.
Países bálticos, con 6 millones habitantes, se toman en serio defensa semanal en cualquier clima.