Robertito Funes continúa La Robineta mostrando la iglesia del Pilar, la más antigua de Buenos Aires, y se acerca al Cementerio de la Recoleta intentando entrar mientras bromea sobre si lo dejan con cámara en vivo.
Entrevista a transeúntes sobre cafés históricos como el café-tabac en Libertador y Díaz, descrito como punto de encuentro cool tipo Tinder real por la tarde.
Saluda a grupos de mujeres paseando por los mausoleos, donde menciona que su abuela Pichona y tíos están enterrados, y organiza un desfile humorístico de los años 70 con música en vivo.