Robertito Funes realiza un recorrido animado por las calles de La Recoleta en Buenos Aires, donde entrevista a turistas de diversos países que disfrutan del barrio porteño. Brasileños, franceses, holandeses, puertorriqueños y australianos elogian la arquitectura, los espacios verdes, la amabilidad de la gente y la comida local, destacando que es su segunda o tercera visita.
En el icónico café La Biela, Funes conversa con visitantes que piden empanadas, milanesas a caballo, papas fritas y clericó, mientras menciona encuentros pasados con famosos como Ricky Martin. Saluda estatuas de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, y nota el espíritu vivo del lugar pese a que ya no están presentes.
El conductor muestra el famoso gomero de La Recoleta, ahora enrejado para protegerlo, y habla con dueños de perros como salchichas y chihuahuas. En la feria artesanal, entrevista vendedores como María, quien ofrece ropa de algodón a 35.000 pesos, y artesanos de fileteado porteño con mates, azucareras y pavas de aluminio a precios accesibles.
Una brasileña en un congreso de estética ofrece Botox a 300 dólares por pinchazo, promocionando su Instagram @DraAmandaTM. Funes resalta el boom turístico reactivado, con gente de todo el mundo disfrutando el clima y la oferta gastronómica, aunque nota menos turistas que en temporada alta.
Intenta subir al turibús pero no lo logra fuera de parada, y muestra el ambiente vibrante con ferias, iglesias y cafés llenos un sábado soleado.