La nutricionista Nadia Rizic explicó que hasta el 40% de los niños presenta selectividad alimentaria en etapas de desarrollo, prefiriendo pocos alimentos como fideos o milanesas y rechazando frutas o verduras.
Se alarma cuando dura más de tres meses, con menos de 15 alimentos o rechazo por textura, olor o color, generando déficits de nutrientes como hierro o calcio, y riesgos como colesterol alto o diabetes tipo 2 en chicos.
Recomienda exponer gradualmente a nuevos alimentos 15 veces en distintas preparaciones, involucrar a niños en compras y cocina, consultar pediatra y especialistas como terapistas ocupacionales, sin forzar para evitar trastornos alimentarios.
Los ultraprocesados adictivos por sodio, grasa y carbohidratos complican, y los padres evitan conflictos en cenas familiares, pero hay que planificar menús únicos y no preparar alternativas.
Es un proceso educativo que requiere constancia y apoyo familiar para normalizar alimentos variados.