Una nueva amenaza de tiros en una escuela provocó pánico y obligó a activar protocolos, en medio de un aumento diario de casos de violencia escolar. Panelistas lamentaron que los padres ya no puedan dejar a los chicos tranquilos en la escuela por problemas económicos e inseguridad general.
Señalaron un efecto copycat donde menores buscan notoriedad en medios, pero advirtieron que Argentina se acerca a un modelo estadounidense de tiroteos escolares. Exigieron consecuencias reales como amonestaciones, expulsiones y sanciones, criticando la falta de límites por enfoques "progres".
Defendieron volver a mecanismos viejos de disciplina escolar y compararon con multas viales que funcionan por represión. La policía ahora realiza allanamientos y detiene menores, cobrando costos a familias, pero insistieron en que las consecuencias deben empezar en la escuela.