En 2022, una niña rusa de 12 años llamada Masha fue denunciada por dibujar contra la guerra en Ucrania, mostrando a una madre ucraniana defendiendo a su hijo de bombas rusas mientras otros alumnos dibujaban tanques y la letra Z en apoyo a Putin.
La directora del colegio llamó a la policía y padres presentes exigieron quitarle la patria potestad a su familia; su padre Alexei, opositor al ejército ruso por publicaciones en redes denunciando crímenes de guerra, fue condenado a dos años en prisión en 2023. Masha quedó bajo custodia y luego con su madre, quien la abandonaba según ella.
Tras liberación, padre e hija huyeron a Estrasburgo, Francia, donde mantienen oposición al Kremlin. Masha dibuja a líder opositor Boris Nemtsov, asesinado por autoridades rusas, y advierte: "si te opones a este poder fascista o te matan o te encarcelan".
Critican apoyo popular a Putin: "harán falta varias generaciones y arrepentimiento" para cambio en Rusia. Masha planea ser opositora o voluntaria para ayudar a la gente.