La amiga Molusca, Alejandra Mitzal, recibe saludos y besos mientras se recupera de una inyección, bailando en el balcón para agitar a los viejos del edificio.
Los panelistas ponen música, dan propinas con alias y describen cómo Molusca anima a todos con la danza de los siete bienes, moviendo el vientre.
Se alerta a los balcones de Buenos Aires porque Robertito mira y pueden aparecer en vivo haciendo lo mismo.