El conductor criticó duramente al gobierno de Javier Milei por destruir el Estado argentino, mostrando testimonios de votantes que lo apoyaron inicialmente pero ahora lo abandonan al ver que la economía se hunde y todo empeora. Las ventas cayeron un 3,1% en supermercados, la economía retrocedió un 2,6% mensual, el peor desde la asunción de Milei, y cuatro de cada diez argentinos buscan un segundo trabajo, incluyendo jubilados.
Empleados estatales perdieron poder adquisitivo equivalente a 10 meses de trabajo gratis desde que asumió Milei, mientras los alquileres ahora requieren 3,1 salarios mínimos, duplicándose respecto a 2023. El establishment, con Paolo Rocca cenando con Mauricio Macri y reuniéndose con Ricardo Lorenzetti para turnar la presidencia de la Corte y criticar a Milei, busca un sucesor ante su paranoica reacción y baja imagen.
Madres denunciaron la crueldad gubernamental: una debe probar cada 90 días que su hija Virginia de 18 años sigue teniendo síndrome de Down para cobrar beneficios, algo "inconcebible" ya que genera cierres de centros terapéuticos por falta de pagos. Otra madre lucha por terapias de su hijo de casi 16 años con discapacidad grave, temiendo que muera sin cobertura, acusando al gobierno de priorizar presupuestos sobre vidas.
Una línea de colectivos en San Isidro quebró sin aviso, dejando vecinos sin transporte en puro "anarcocapitalismo"; una pasajera desesperada confrontó al chofer. Internacionalmente, Trump usa Malvinas como represalia contra Reino Unido, no un avance soberano de Milei. El gobierno cerró la sala de prensa de Casa Rosada por primera vez en democracia, mientras Milei se reunía en secreto con el dueño de Palantir.
El cambio social es palpable: pasajeros apoyan paros en Aeroparque reconociendo que "el salario no alcanza", más poderoso que encuestas donde solo el 29,4% reeligiría a Milei. El establishment no reconstruye, solo cambia modales para preservar intereses.