En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque enfrenta pruebas clave como audios de WhatsApp donde minimiza el estado de salud del paciente con frases como "el gordo se va a cagar muriendo" y admite no haberlo visitado en el último mes de vida en el country San Andrés de Tigre.
Panelistas analizan la internación domiciliaria inadecuada, la falta de oxígeno y equipamiento en la casa, y la declaración del médico Pinto, quien constató un abdomen globuloso y edematizado sin contención muscular al llegar en ambulancia. Giannina Maradona reiteró su bronca por las mentiras de Luque, quien se presentó como médico personal pese a no serlo, y calificó todo como una "obra de teatro".
Se discute la responsabilidad en la externación de la clínica Ipensa, el hematoma subdural no urgente operado de todos modos, y el rol del psicólogo Díaz. La fiscalía apunta a homicidio culposo por mala praxis, mientras defensas cambian a estrategias activas mostrando audios y teorías del caso.
Próximas audiencias incluirán directores médicos de clínicas y peritos, con énfasis en actas de alta y autopsias. El debate judicial acelera con más información revelada en pocas sesiones.