El psicólogo Lucas Malaizi, autor de la ley de educación emocional aprobada en Corrientes en 2016 y otras provincias, propone programas sostenidos de educación emocional en escuelas para combatir la violencia, amenazas de armas y psicosis colectiva entre alumnos.
Explica que es la punta de un iceberg por celulares, rupturas sociales y falta de contención familiar; insiste en identificar emociones, empatía y regulación como contenido curricular o transversal, capacitando docentes, padres y familias.
Critica soluciones mágicas y falta de implementación estatal; la ley incluye formación para docentes, escuela para padres y aplicación en zonas de riesgo, demostrando resultados científicos en reducción de conductas delictivas.
Aboga por escucha sin prejuicios, diálogo socrático y promoción de salud mental desde infancias para evitar acting out, adicciones y homicidio/suicidio, extendiendo a fuerzas de seguridad y política.
Enfatiza que no hay centros suficientes para patologías, urge política de Estado con evaluación y monitoreo para un cambio cultural profundo.