Las fuerzas de defensa israelíes atacaron edificios en el sur de Líbano donde se escondían miembros de Hezbollah, en respuesta a una lluvia de misiles lanzada por el grupo terrorista. Benjamin Netanyahu acusó directamente a Hezbollah de sabotear la tregua de tres semanas anunciada por Estados Unidos y celebrada por Donald Trump.
El ministro de Defensa israelí Israel Katz aclaró que el alto al fuego no es total al 100%, mientras persisten las acusaciones cruzadas y dudas sobre el desarme de Hezbollah, clave para un acuerdo duradero. Líbano carece de ejército suficiente para enforzarlo, por lo que Estados Unidos prometió apoyar su reestructuración.
Netanyahu inició tratamiento por un tumor maligno de próstata, pero se mostró enfático en responsabilizar a Hezbollah por impedir la paz histórica con Líbano.