El panel de ADN Buena Salud discute el impacto de la inteligencia artificial en el cerebro humano, destacando el principio del mínimo esfuerzo cognitivo que reduce la fricción mental y genera neuroplasticidad negativa al delegar el pensamiento.
Expertos relatan usos cotidianos como agendas, resúmenes de papers, navegación GPS y reparaciones, pero advierten errores como cálculos inexactos de proteínas o rutas erróneas, y riesgos como pensamiento superficial, ilusión de conocimiento, menor análisis y dopamina cognitiva adictiva.
Se propone usar la IA como complemento, cuestionando respuestas, pensando antes de consultar y practicando ayunos digitales para evitar dependencia, como el caso de un adolescente que no recordaba números telefónicos de familia.