Insta360 lanzó una pantalla selfie magnética que se adhiere a la parte trasera del celular vía USB-C para usar la cámara principal en selfies y videos.
El accesorio permite encuadrar imágenes con sensores potentes como los de 48 megapíxeles del iPhone, con retraso mínimo de 30 milisegundos para visualización en tiempo real.
Compatible con iPhone y Android, cuesta alrededor de 100 dólares y mejora fotos profesionales sin mirar la pantalla frontal.