Las FARC detonaron una bomba en la vía Panamericana en El Túnel, municipio de Cajibío (Cauca, Colombia), matando a 14 civiles e hiriendo a 38 en ataque deliberado contra población no militar, reviviendo violencia post-acuerdo de paz de 2016.
Es el atentado más grave en serie de 11 en 24 horas, con búsquedas de más explosivos en autopistas. Gustavo Petro acusa a Iván Mordisco, guerrillero buscado como narcoterrorista. Panel vincula resurgir a narcotráfico financiando facción, extorsiones con sogas en curvas y terror como negociación, similar a Pablo Escobar.
Con elecciones presidenciales el 31 mayo, ataques buscan control territorial y negocio ilegal, afectando civiles en lugar de militares como antes. Históricamente, guerrilla marxista mutó a narcoestado con connivencia gubernamental para sobrevivir.