Representantes estadounidenses viajan a Islamabad para una reunión sorpresiva con Irán, con el objetivo de sellar un acuerdo de paz en el conflicto, en medio de un cese al fuego extendido por Donald Trump.
La delegación no incluye al vicepresidente, a diferencia de rondas previas. Irán enviará solo a su ministro de Relaciones Exteriores, tras la destitución del jefe del parlamento involucrado en negociaciones. Se espera que Irán presente una propuesta unificada, centrada en su programa nuclear.
El foco está en el programa nuclear iraní, considerado amenaza por EE.UU. e Israel, que motivó el inicio de la guerra. Analistas destacan que no hubo avances previos en este punto clave, pese a progresos en el Estrecho de Hormuz.
El Secretario de Defensa de EE.UU. urgió a otros países a contribuir en la contención de Irán, afirmando que solo la fuerza militar estadounidense puede actuar efectivamente.