Un delincuente ingresa a una barbería en San Martín durante un corte de pelo y roba con extrema tranquilidad, dejando al cliente y al barbero inmóviles. El ladrón entra a cara descubierta y maneja la situación sin violencia, normalizando el hecho.
Los panelistas destacan la naturalidad de víctima y ladrón, criticando la impunidad y la desnaturalización de robos cotidianos como hurtos de celulares. Exigen sanciones fuertes y prevención rápida para revertir esta cultura de resignación.
El video muestra al ladrón diciendo "no tengo nada, tranquilo" mientras el barbero abandona sus herramientas para evitar riesgos. Coinciden en que esto refleja un patrón general de inseguridad en Argentina.