Un cliente protagonizó un momento tenso y extremadamente violento en un taller mecánico al reclamar por una bomba de agua defectuosa que no le funcionaba, aunque no era cliente de ese lugar ni tenía motivo para reclamar allí.
El hombre tomó una actitud absolutamente violenta contra los empleados, quienes no tenían relación con la compra; se vendió a otra persona. Víctor explicó que nada justifica esa agresión y que pueden accionar legalmente por daños y riesgos a los trabajadores.
La policía puede investigar con cámaras, y el afectado podría responder por daños materiales y lesiones potenciales si la bomba impactaba en los empleados.