Las ventas en los supermercados cayeron un 3,1% interanual de febrero a febrero según el índice oficial. En un recorrido por un supermercado, la cajera Romina explicó que concurren menos clientes y las compras son más reducidas, con filas más cortas y baches en la atención.
Con mil pesos ahora se puede comprar poco, como un yogur de segunda marca a 8,99 pesos, fideos a 7,99 pesos o harina a 649 pesos el kilo, dejando vuelto. La gente prioriza el precio sobre la calidad, aunque el supermercado ofrece productos económicos pero decentes.
El arroz y fideos son los más demandados por su rendimiento. Las ventas aumentan con promociones bancarias o cierres de tarjetas, pero en general el salón está vacío comparado con antes, cuando las colas daban la vuelta.