Issam Jafiez, artista sudanés exiliado en Nairobi, expone pinturas con gritos y rostros distorsionados que reflejan guerra, exilio y memoria de Sudán. Eventos culturales sudaneses ganan visibilidad; siete artistas de Hartung muestran obras sobre identidad y paz.
Comunidad sudanesa crece en Nairobi con restaurantes, música y pintura. No todos son refugiados; conviven diversidad. Ibrahim Adam, exrebelde Darfur, aboga por sistema político estable y rol comunidad internacional para acabar lucha poder.
Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) lanzan coalición política desde Nairobi; Abdul Rahman Ismail dirige agencia humanitaria en Darfur, coordina con ONU y ONGs. Nairobi acoge víctimas y actores conflicto.