La justicia reconstruye las 18 horas previas a la muerte del anestesista Alejandro Salazar el 20 de febrero en Palermo; ingresó a su departamento en Juncal 4600 a las 22 del 19, encontrado sin vida a las 16:51 por su hermana con vía en dedo del pie, sin carta suicida.
Su mejor amigo Federico, también médico, recibió mensajes la noche previa: "perdón me quedé dormido y me agarró el bajón... tranquilo nos vemos mañana"; no respondió llamadas ni llegó al trabajo, Federico alertó a hermana y amiga Tati Leclerc, intentaron reanimarlo sin éxito.
Expediente cerrado genera misterio dos meses después; durante la tarde profundizarán en "Caso abierto" con más detalles y propofol.