Un joven de 18 años llevó un revólver y una pistola calibre 22 con 5 municiones a la escuela secundaria número 53 en San Martín, escondida en la mochila de una compañera de 16 años.
Una mujer de 59 años alertó a la policía en Bartolomé Mitre al 5400, activando protocolo; el arma tenía pedido de secuestro y el chico quedó imputado en la UFI 7.
El incidente genera preocupación por retos virales en redes y seguridad escolar; panelistas llaman a reflexión familiar y estatal para mantener las escuelas seguras.
Equipos de orientación escolar están abrumados, priorizando seguridad sobre pedagogía.