Tras invasión rusa a Ucrania, Alemania acelera reconstrucción militar para ser pilar de seguridad europea, con ministro Boris Pistorius delineando ruta a 460.000 soldados activos más 200.000 reservistas para fin de década.
Plan en tres fases incluye fuerza humana masiva, IA, automatización y sistemas antimisiles. Integra apoyo civil directo a tropas y desarrolla caza de sexta generación con Francia y España, pendiente firma de Emmanuel Macron y canciller alemán.
Abandona prudencia pasada por integración cívico-militar sin precedentes ante vulnerabilidades expuestas.