Un equipo de 104 paracaidistas de 20 países estableció un récord mundial al formar la figura más grande de la historia en el aire sobre el lago Wells en Florida, Estados Unidos. La maniobra coordinada creó un rombo gigante colorido con banderas visibles.
La formación requirió precisión extrema, entrenamiento previo y sincronización profesional para enlazar paracaídas. El salto coordinado transmitió un mensaje de unidad internacional y se registró como hito histórico.