El gobierno de Donald Trump considera retirar el apoyo a la posición del Reino Unido sobre las Malvinas como represalia por la falta de respaldo en el conflicto con Irán, según un informe de Reuters.
Esta noticia generó algarabía en el gobierno argentino, mientras el primer ministro británico niega cualquier cambio en la soberanía de las islas, denominadas Falklands por ellos.
Expertos ven una oportunidad para Argentina si Estados Unidos debilita la posición inglesa en el Atlántico Sur, en un contexto de tensiones internacionales temperamentales.