Las fuerzas armadas de Estados Unidos confirmaron la llegada del portaaviones USS George H. W. Bush al Golfo y Oriente Medio, sumándose al Lincoln en el mar Arábigo para el bloqueo naval contra buques iraníes y al Ford en el Mediterráneo protegiendo a Israel. Es la primera vez desde la guerra de Irak que despliegan tres portaaviones simultáneamente, señal de escalada en el conflicto.
El despliegue apoya el bloqueo que planea Trump como medida de mediano plazo pese al impacto económico, enviando señales a Irán: extensión forzada del cese al fuego Israel-Líbano a tres semanas y advertencia de posible ataque fuerte si los duros iraníes no ceden.
La última gran guerra similar fue Irak, destacando la relevancia de este movimiento en el teatro de operaciones del Comando Central estadounidense.