La cena de Gran Hermano se adelantó al jueves por los Martín Fierro y generó un careo explosivo entre los participantes. El panel de A la Barbarossa analizó los fuertes intercambios, destacando el llanto de Sol cada vez que mencionan la palabra hija, que varios ven como un recurso para victimizarse, aunque reconocen su versión combativa.
En la bajada de placa, el público eligió salvar a Cili, Edu, Tamara y Daniela, pero Daniela resultó eliminada en una salvación sorpresa. El foco recayó en las tensiones crecientes, con Sol regresando empoderada de Estados Unidos pero alejando incluso a sus aliados como Eduardo y Manuel, mientras Tamara la confronta por su juego.
Mostraron el clip del enfrentamiento directo donde Sol dijo que Tamara es una jugadora bizarra y ordinaria, y Tamara replicó que el estilo de Sol le da cringe, es puro cacareo sin contenido y que ya pasó su era. Sol se plantó defendiendo su pasión por el juego a todo o nada, sin medias tintas.
Otro clip reveló la discusión entre Luana y Brian por estrategias en pruebas, donde Luana acusó a Brian de mala leche y cambio de actitud, mientras él defendía jugar para ganar. El panel debatió dinámicas como la de Grecia Colmenares vista como planta y anécdotas como la tapa del inodoro en peleas pasadas.
Los conductores coincidieron en que Sol tiene la casa en contra pero el público no la bajó de placa, comparándolo con casos previos donde la confrontación generó apoyo externo morboso al drama.