Delincuentes secuestraron a la directora de un colegio, Irma, en un secuestro express de 12 minutos en Ramos Mejía, al 2300 de la calle Bolívar. La abordaron al llegar a su casa en su camioneta, la golpearon con culatazos y la obligaron a ir con ellos porque no pudieron arrancar el vehículo con caja automática.
Durante el trayecto, los ladrones le exigieron la llave de su casa, preguntaron por la caja fuerte y dólares, creyendo que tenían datos previos. Un vecino interrumpió cuando intentaban abrir el portón, lo que hizo que la liberaran a unas ocho cuadras, donde una colega suya la auxilió.
Guillermo, esposo de Irma y periodista deportivo, relató que siguen un protocolo de seguridad estricto: apagar luces 150 metros antes, seguimiento GPS y esperarla en la puerta, pero nada evitó el ataque. La familia denunció al 911, pero la policía no llegó a tiempo pese a que un vecino alertó sobre el auto sospechoso.
Guillermo criticó la falta de patrullaje pese a un comando cercano inaugurado por Espinosa y Alonso, y la desprotección en el barrio que obliga a no lavar el auto en la vereda por miedo. Irma está sedada recuperándose del trauma, mientras la policía pidió no viralizar el caso.